Eran las 16:50 pm cuando Cristina se presentó vestida ordenada y pulcramente con una pantalón de vestir negro de corte recto, un swetter de cuello alto de color crema y botas en punta, su pelo se encontraba recogido, mientras que su muñeca era adornada por un reloj que miraba insistentemente luego de que dieran las 17:00, hora acordada para juntarse frente al Majestick.
“Dónde se habrá mentido este idiota?” Pensaba luego de mirar por décima vez su reloj.
Frank sentado junto a sus amigos en su apartamento, hablaban sobre “cualquier cosa”.
- Oye Frankie, ¿no tenias una cita hoy?- pregunta Ed mirando el reloj de muro, al que el vocalista le da la espalda.
- Si, ¿porque?- contesta volteando en la dirección que miraba su amigo- Oh! Mierda, ¡me quedan 10 minutos!
- Otra vez tarde... ¿nunca aprendes?- le dice Ed tras un suspiro.
Frank sin poner atención a su amigo se ducha y viste en menos de 5 minutos, agarrando un poco de dinero y su chaqueta sale disparado, al paradero.
“ Maldición, justo ahora estoy sin moto... y esta congestión vehicular no puede aumentar!”.
A las 5:20 Cristina logra ver al “idiota” que estaba esperando. Frank traía puesto, unos jean´s oscuros con una cadena en la cadera, una polera negra de “guns n´roses” y una chaqueta de cuero, se notaba que no hace mucho que se había dado una ducha, pues su cabello alborotado, aún estaba mojado.
- ¡Hola! Lamento el retraso... - dice cuando llega a su lado.
- Hola... - contesta sin expresión alguna en el rostro, pero se podía captar claramente el tono fastidiado en su voz.
- Bueno, ya que has llegado antes... que película has elegido?- dice tratando de calmar el ambiente, un poco nervioso.
- Empezó hace 15 min. – responde cortante
- ¡Que va! Elijamos otras- y se acerca a la cartelera- ¿te parece esa?- dice apuntando a una película de sangriento terror.
- Umm... yo estaba pensando más bien en esa de allá- le indica mostrando el cartel de “21 gramos”, una película bastante lenta y de gran profundidad.
- ¿Y luego una película sobre la vida de Hitler?- dice dando un respingo.
- “La caída” no estaba tan mal- responde simplemente.
“ Y me las da hasta con nombre... esta mujer nunca deja su profesión?”- Piensa Frankie.- Yo decía no más... Que elija la dama.
- Que tal “el ilusionista”, no parece tan densa- le propone.
- ¡Al fin! ¡Ya va empezar!- la toma de un brazo y la tira hacía las boleterías.- 2 al “ilusionista”.
El sujeto de la boletería se queda mirando a la extraña parejita un momento, luego le da los boletos y piensa: “se ve de todo en este lugar”.
Y en el momento de pagar las entradas ambos sacan el dinero. Frank sin mirarla se adelanta y paga.
- ¿Por qué hiciste eso? – Le pregunta Cristina – yo puedo pagar mi propia entrada.
- Lo sé, pero eso no sería de caballero. Además fui yo el que insistí en esta cita.
Cristina se le queda mirando imperturbable, pero descolocada internamente.
- Mejor entremos de una vez – dice caminando hacia el encargado del cine que chequea sus boletos y les da el pase mirándolos con confusión en el rostro.
Se sientan, pero Frank sale un momento, y al regresar trae un paquete de cabritas
Y dos bebidas consigo.
- Gracias- le dice al recibir el envase.
- No hay de que- contesta poniendo sus pies sobre el asiento de adelante.
- ¡Baja los pies de allí!- le reta tirándolos al suelo
- Auch! ¡Pero que bruta!- los vuelve a poner arriba. Comienza la película.
Cristina bufa y empieza a prestarle atención a la pantalla.
Frank come cabritas, desparramándolas al tratar de tomar más de las que caben en su mano.
- ¿Podrías comer como una persona normal? ¿Tal vez sacando sólo lo que esa parte de anatomía te permite por su naturaleza? – Le pide cuando varias cabritas aterrizan en su regazo y otras en su pelo.
- Perdona- dice tratando de sacar las cabritas que la abogada tenía en sus piernas.
- Quita tus manos de encima- le ordena empezando a enojarse – yo puedo sola.
- ¡Esta bien! Relájate- luego de un instante de tranquilidad, agarra una cabrita y se la ofrece a Cristina- A ver, abra la boquita.
- ¿Eh? –Le mira desconcertada con la boca entreabierta, situación que Frank aprovecha para metérsela adentro – om...- es lo único que alcanza a decir la chica.
El músico sonríe satisfecho y toma otra cabrita- otra por la mamá.
- Ni se te ocurra de nuevo- le advierte quitándosela de la mano y de paso también el paquete de cabritas.
Le hace puchero, pero Cristina no lo toma en cuenta, así que se amurra en su silla con los brazos cruzados- que cruel.
- Tu te lo buscaste- le contesta con una pequeña sonrisa de superioridad, haciendo que el otro bufe – si me lo pides de forma correcta tal vez una-
- ¿En serio? Ya trataré luego- dice con un brillo de traviesa maldad en sus ojos.
Ambos dejaron de pelear para prestar mayor atención en la película en la que mostraban a un inspector de policía de mediados del sXIX conversar con un príncipe heredero de Austria sobre el pasado del ilusionista Eisenheim A lo largo de la película Cristina se ve absorta en la interesante trama.
- Yo soy más lindo que ese niño, y cuando tenía su edad era aún más encantador.
- Déjame que lo ponga en duda- le responde sin ponerle demasiada atención.
- Es la primera chica que duda si soy guapo- murmura. Pasados unos diez minutos más, se apoya descaradamente en el hombro de la mujer.
- ¿Oye que te pasa a ti?- le pregunta quitándoselo de encima- demasiada seriedad para un niño como tu? –
- ¿Un niño? Para que “sepa” soy bien hombre pa´ mis cosas.
- Claro- contesta sin ponerle mucha atención nuevamente empezando a exasperar a Frank.
- ¡Ah!- exclama desordenándose el pelo con frustración. Le quita el paquete de cabritas y comienza a tirárselas en la cara y luego se las lanza a su compañera.
- ¡¿Puedes parar con eso?!!!!- le pide perdiendo la paciencia luego de que unas cabritas aterrizaran en su pelo, ojos, boca y regazo.
Niega con la cabeza, mirándola con expresión infantil y sigue lanzando, pero ahora puñados.
Cristina no sé queda quieta y empieza a contraatacar quitándole cabritas de la bolsa empezando a salir disparadas en varias direcciones llegándole a los distintos espectadores que se encontraban cercas de ellos.
La gente comienza a reclamar, llamando al acomodador que se acerca a la parejita revoltosa. Pidiéndoles (ordenándoles) que desalojen la sala. Pero ellos no toman atención y siguen con la batalla. El tipo hartado, llama un par de guardias que arrastran a los chicos fuera del cine.
- Excelente Vladimir!!! Nos han echado- le reclama furiosa Cristina
- ¿Que? Ahora es todo culpa mía?! Tu también participaste en la guerrilla. Y deja de llamarme así!!!!
- Por supuesto que tu culpa!!!!! Tu empezaste y te llamo Vladimir si es que me da la gana!!!!!! - responde
- Muy bien “princesita de hielo”, pero al menos yo me lo pase bien- dice rompiendo a reír.
- Eres insoportable – dice entre dientes – ya sabía que esto no era una buena idea-
- ¿Tu crees que eres un primor? ¡Me estresa abogada!
- Entonces para que insististe en salir conmigo??!!!- le reclama – mejor me voy – agrega dándose la vuelta.
- ¡Porque quería ver si podía encontrar a la niña que fuiste!- mas calmado- Quería ver, si alguna vez se hacía presente tú otra cara, o tu verdadera cara... no sé, fue una locura, no quise molestarte, de veras.
Cristina se para en seco ante aquella declaración y se da vuelta lentamente- yo... lamento mi comportamiento, no debí reaccionar de esa manera, tu no debes disculparte, solamente yo debo hacerlo- le dice arrepentida
La mira- no hagas eso, que me siento mal. Además, mis amigos también se molestan cuando salen conmigo- ríe- es que no puedo permanecer quieto mucho rato. Así que es natural...
- No me extrañaría que fuera así – responde- ¿que tal si vamos a otro lugar?-
- Como quieras, pero será mejor que elijas tu. O te dará un paro cardiaco.
- No, esta vez elige tu, ya pasaste por algo desagradable – le dice - no quiero que ocurra de nuevo
- Me lo pase bien, así que no te arrepientas- se pone a pensar- te llevaré... a un parque de diversiones!!
Se van inmediatamente, en transporte público. Llegan luego de media hora a su destino. Frank, amigo del tipo de la boletería, los deja entrar sin pagar.
Primero se dirigen a la montaña rusa.
- Desde que era una niña que no me subo a una de estas cosas – le comenta a Frank – jamás me gustaron mucho.
- Pues a mí me encantan, y esta es mi preferida- Antes de que Cristina pueda decir algo, la sienta en el primer carro.
- Por qué en el primer carro?!- le pregunta como aguantando las ganas de gritar. Y agarrando fuertemente el protector.
- Porque es el que sufre más- En ese momento comienza a andar, y al llegar a la primera bajada.
- Si me muero te llevo conmigo y si no puedo voy a fastidiarte el resto de tu existencia como alma en pena- le advierte con los ojos cerrados y respirando agitadamente.
- Mientras no se salgan los oxidados pernos de esta vieja atracción no hay ningún problema.-
- Qué...?!!!!!!!- pero no alcanza a completar la frase porque en ese momento son soltados y lo único que puede hacer es gritar.
Frankie la mira y se pone a reír, termina la atracción y recién ahí ella deja de gritar, por su parte él ya llora de risa, mientras que ella sale caminando apenas de la atracción.
- Bastardo- le insulta pero no tan seriamente. Afirmándose en la reja, tirita completamente.
- Ay! Mi güatita ya me duele- dice Frank recién dejando de reír- Tienes excelentes pulmones, serias buena porrista o cantante heavy metal.
- Cállate!- le reta- por qué mejor no te sale una úlcera??!!!-
- Si es que ya no me salió- la toma del brazo para ayudarla- vamos a algo más liviano.
- Vamos a disparar- le ordena
- Me quieres dispara a mi?-
- Posiblemente – contesta.
- Entonces para que arriesgarme- se detiene frente a la “casa del terror”- aquí!.
- Estas cosas no asustan nada- suspira aburrida luego de recuperarse
- A mi me hacen reir, al menos finjamos que nos asustamos – y sin esperar respuesta la arrastra adentro.
Entran y comienzan a caminar con el resto del grupo, Frank se entretiene, gritando de vez en cuando, asustando a la expectante gente, cuando aparece un payaso al lado de Cristina. Al principio no lo ve, pero siente que alguien le está tirando de una manga.
- Frank qué quieres?- le pregunta.
- Yo? Nada- responde
- Pero si me estabas tirando de la manga-
- No fui yo, fue él- contesta el chico apuntando al payaso. Cristina gira la cabeza hacia donde le indica y lanza un grito que se de seguro se escuchaba hasta la China y se cuelga del cuello de Frank desesperadamente.
- Pero que te pasa Cristina- Dice contentamente extrañado- no me digas que... nah!
- Odio los payasos, son la criaturas más diabólicas que pueden existir en la tierra, voy hacer sacar una ley para que prohiban los payasos en el mundo!!- le dice mirando aprensivamente hacia donde se encontraba el payaso.
Frank con la chica todavia colgando del cuello, se acerca al payaso saludandolo, pero mientras más cerca esta de la “criatura diabólica” Cristina se aferra con mayor fuerza a su cuello, empezando a ahorcarlo.
-Cris..no me.. quiero respirar!-
-oh! Lo siento- se disculpa soltándolo rápidamente
El vocalista aprovecha esto y la empuja sobre el payaso, y este la recibe para que no caiga.
- SUELTAME CRIATURA DE SATANÁS!!!!!!- le grita empezándole a pegar con la cartera haciendo que todo el grupo le ponga atención echándose a reír sin control.
Frank la toma por la cintura y la aparta- Tranquila! Esta bien, salgamos de aquí. – Tirandose a la mujer sobre el hombro, camina hacía la salida.
- Y NO TE ME VUELVAS A ACERCAR DEMONIO DEL INFIERNO QUE HAGO QUE TE METAN PRESO!!!!!!- grita cuando salen por la puerta – y tu bájame!!- le ordena a Frank.
- Como ordene su señoria- hace ademán de tirarla al piso.
- Pero no seas bruto!-
Rie, y la deja suavemente sentada en una banca- estas mejor?
- NO- responde, pero luego de un rato de respirar profundamente- si... lo siento, ya me calmé-
Este chico, todavia divertido, por la recién descubierta fobia de la chica, se pone una nariz de payaso en la nariz.
- Muerete- le dice dirigiéndose a uno de los stand en que debían dispararle con una pistola de agua a unas fotos de payasos- mueran ahogados estúpidos payasos, mueran!!- murmura sin fallar en ninguno de los blancos- que gano? – le pregunta al encargado
- Un bonito payaso- le responde entregándole un muñeco, Cristina no reacciona y cuando está dispuesta a devolvérselo de una “delicada y fina” manera Frank se lo quita de las manos.
- Mejor me quedo yo con esto- lo mira- lo haré el emblema de mi banda, todo dedicado a ti con mi amor.
Cristina sólo lo fulmina con la mirada. Él ríe de nuevo, y le regala el muñeco a un niño que pasaba por ahí- así esta mejor no, Miss Seriedad?
- Excepto por lo último, si – le responde adoptando una vez más su carácter frío.
- Ya, vámonos de aquí, o te dará algo en la próxima atracción.
- Como sea- responde simplemente.
“ Volvió la princesita de hielo... pero hemos avanzado”- piensa Frank.
Ya a comenzado a anochecer cuando salían del parque.
- Quieres ir a otro lado o prefieres volver a casa?- Le pregunta a Cristina.
- Lo siento, pero mañana debo trabajar– se disculpa- será otro día Frank-
- Podrías ir a verme el viernes con mi banda- le invita
- Tal vez vaya- contesta sin darle un si o no.
Para Leigh eso fue suficiente, le tiende una hoja con la dirección y la hora en la que actuarán- Te acompaño a casa?
- No gracias- deniega Cristina haciendo parar a un taxi – nos vemos luego Frank – se despide dándole un beso en la mejilla, para luego subirse al auto y desaparecer por la calle.
Frank la mira alejarse con la mano en la mejilla, donde ella lo besó. Sonríe- No es tan dura, a como quiere mostrarse- Se pone la chaqueta y camina de regreso a casa.
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